¿Tu casa vale menos de lo que dice Hacienda? Si hacienda quiere encasquetarte mayores impuestos por el valor de referencia catastral (impuesto ITP o Sucesiones y Donaciones se calculan a partir de este valor si es superior al valor de venta) y tu casa no está en las condiciones para valer tanto porque necesita una reforma integral o está en ruinas... tienes un problema y no lo resolveras pataleando delante de la administración.
Para ganar esta batalla, ya no sirve un informe pericial que simplemente diga "esto vale menos"; ahora es obligatorio hablar el lenguaje técnico que los jueces y la "cocina" de Catastro exigen.
1-El error más común y el que garantiza el fracaso es presentar una valoración basada exclusivamente en precios de mercado. Grávate a fuego que, como muchos otros organismos, la Dirección General del Catastro no opera bajo la lógica de la oferta y la demanda, sino bajo el estricto mandato de la Disposición Final tercera del TRLCI.
Si tu perito se limita a comparar su piso con otros del barrio sin atacar la normativa específica que Catastro está obligado a seguir, tan taaaaa chaaaannn! tu informe será ignorado. Para ganar, el experto que necesitas contratar sí o sí, no debe actuar solo como tasador, sino como un ADUITOR DE ERRORES.
LA CLAVE NO ES DISCUTIR EL PRECIO FINAL, SINO DEMOSTRAR QUE LOS INGREDIENTES QUE CATASTRO METIÓ EN SU ALGORITMO (DATOS DE SU BASE DE DATOS)¡SON INCORRECTOS!!
¡Ojo al dato!! Si tu informe no denuncia fallos en la aplicación de la norma técnica, estás hablando un idioma que la Administración tiene permiso legal para no entender.
2- La "trampa" de la tasación hipotecaria
Puede que pienses, erróneamente, que si tienes una tasación del banco para tu hipoteca, eso debería valer. Históricamente, el Tribunal Supremo las ha visto con buenos ojos, pero con el nuevo Valor de Referencia, confiar solo en ellas es una debilidad estratégica que puede salirle muy cara.
El TSJ de Castilla y León (Sala de Burgos) ha marcado una línea roja muy peligrosa para el contribuyente. Según este tribunal, el simple hecho de que haya una diferencia de dinero entre lo que dice el banco y lo que dice Hacienda no prueba nada por sí mismo si no se explica dónde se equivocó el Catastro.
Necesitarás que esta tasación hipotecaria sea "traducida" y complementada por un dictamen pericial que identifique el error de la Administración. De lo contrario, los jueces mantendrán el valor inflado de Hacienda.
3- La "lotería" de los Tribunales (No todos juzgan igual)
Nos enfrentamos a una disparidad de criterios que obliga a adaptar la prueba pericial al tribunal correspondiente. Y el otro punto primordial es la visita presencial. Mientras Hacienda valora desde un despacho mediante algoritmos generales, un perito que pise su casa, detalle la distribución real y el estado de conservación, aporta una "verdad física" que los conceptos automatizados de la Administración no pueden rebatir fácilmente.
4- La prueba en vía judicial
Si tu recurso no prospera frente a la administración, es un dolor de cabeza, pero la verdadera oportunidad suele aparecer en el juzgado. Presentar un informe pericial sólido directamente en el procedimiento judicial es un movimiento maestro.
Si la Administración se limita a remitirse a sus valoraciones previas y no aporta una prueba específica que rebata su nuevo informe, los jueces tienden a fallar a favor del contribuyente. Este desfase administrativo y la pasividad del fisco ante su nueva prueba es el camino más directo hacia la anulación del valor.
CONCLUSIÓN
La era del informe pericial genérico ha muerto. Hoy, para defender tu patrimonio y no pagar más por el valor de referencia catsatral, necesitas no solo un arquitecto que sepa de edificios también necesitas un profesional que actúe como un auditor de errores catastrales.
Si el algoritmo dice que tu casa está "nueva" y tú demuestras con fotos y documentos técnicos que necesita una reforma integral, estarás atacando el corazón del sistema. Habla con el lenguaje del catastro o pagarás más de la cuenta.
Cuidado cuando compras una vivienda de segunda mano sin valor de referencia, sé prudente en la elección del importe porque declarar por encima del precio pactado es irreversible: cierra la puerta a futuras correcciones y consolida una tributación más cara desde el primer día.
Foto de Karolina Grabowska en Pexels

